(ex Eksplosiva Diareo)

Estamos en el Fasebú!

19 de diciembre de 2007

Don't Go To Sleep (1982).

Don't Go To Sleep (1982)
Don't Go to Sleep.
Richard Lang, 1982.
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Uy, no, otro post de Agropio.

Este post, mi último del año, debería tener olor a, en palabras del Lic. Dave, "regalo de Navidad". Así que espero que por mocho que sea, se considere que lo que vale es la intención and toda la bola. Como sea, este post ya apareció, más condensado, cortito y malo, en el fotolog del que sale esto. Pero se justifica el afano, y puedo resumir por qué en una sola palabra: Películas de terror hechas para TV en Norteamérica entre los años 1970 y 1980.

Prácticamente lo único que vale la pena en el universo.

Como ya he dicho en otros posts en más de una ocasión (contando ésta), en la década del 80 y algunos pelos de los 70, Aaron Spelling produjo algunas de las mejores películas malas de terror hechas para TV de toda la historia (admito que no es una categoría demasiado peleada). Honestamente, amo esa franja de películas con todo mi ser. Y si el tiempo, la biología y la economía de Tanzania me lo permiten, escribiré mucho aquí sobre algunas de mis favoritas.

La que nos ocupa hoy es "No te Vayas a Dormir", una joya de 1982 que tuve la suerte de ver por televisión hace más o menos quince años, y que el poder de la Mula Sagrada me ha permitido recuperar, albeit con doblaje español. Esta excelente película barata fue dirigida bastante bien por Richard Lang [famoso por nada más que yo sepa, y según mis principios (sí, ahora tengo principios) usar IMDb sería trampa], y escrita muy bien por Ned Wynn. La única razón por la que recuerdo el nombre del guionista, siendo que no lo he visto crediteado en cosa otra alguna, es por dos razones... O sea... Sí, es verdad, va de nuevo: Las únicas dos razones por las que recuerdo el nombre del guionista son:

1) Una vez la monada lo encontró en los foros de IMDb.com y lo convencimos de hacer una remake, cosa que al parecer ya ha empezado a moverse (me siento extremadamente orgulloso al decir eso).

2) Ned Wynn es un nombre con una musicalidad innegable. Si yo me llamase Ned Wynn tendría todas las mujeres y un millón de amigos, y les restregaría las mujeres en las caras a los amigos ya que por ley de probabilidades alguna de ellas tiene que ser la ex de alguno de ellos. De hecho, hágase la siguiente experiencia: Éntrese a un bar y proclame "Buenas. Mi nombre es Wynn. Ned Wynn". Al caer todas las damas a los pies de uno, agregue "Y sí, es cierto, yo escribí No Te Vayas A Dormir". Verá cómo se casa.

Por cierto, esto se llama foreshadowing.

Pero bueno, la película se trata de: Familia se muda a casa nueva intentando superar la muerte de su hija mayor en un confuso (medio) accidente de auto. La familia se compone actualmente de Madre, Padre, Hijo, Hija y Abuela. E Iguana. Importante.

Aunque esto sólo se revela al final, la cosa es que una noche que la familia volvía de la casa de la abuela, el padre había tomado de más (cosa que se le recrimina durante toda la película y, vamos, es bastante gracioso, como todos los alcohólicos en rehabilitación - y tomá, chiva chiva, te cabe porque yo puedo hacer chistes sobre ciertas cosas y vos no, y este post está lleno de ésos), y luego de que los hermanos menores le ataran los cordones de un zapato con los del otro zapato a la hija mayor, celosos de que fuera la favorita de la abuela (bromas de chicos, usted sabe), el padre hizo una coleada (i.e. maniobra, no paso de baile) y, para resumir, chocaron con el auto. Es decir, chocaron con otro auto, que también se llamaba "el auto". El auto chocó contra el auto. Guarda, la familia no iba en el auto, sino dentro del auto. Nunca sabemos quién iba en el auto, pero en el auto venía la familia. Como sea, la hija le había atado a la hija el zapato con el zapato, de manera tal que cuando el auto chocó con el auto, la hija no pudo separar el pie del pie por culpa de la hija. El auto que chocó con el auto explotó y la hija se salvó. La hija, por otro lado, se murió en la explosión. Es decir, balance: Se salvaron todos, menos una hija (no la que sobrevivió, sino la otra). (Quien quiera notar en este párrafo un afano cruel a ciertas instrucciones escaléricas cortazarianas, puede).

Si sobreviviste a ese párrafo, seguimos.

En fin, hasta ahora, todo bien. Sort of. Pero hete aquí que la hija sobreviviente queda medio chapa, y empieza a ver aparecer al fantasma de la hija no sobreviviente. Este fantasma loco se le aparece cada tanto y habla con un eco demasiado fuerte, que desconozco cómo sonaba en la versión original, pero que al menos en el doblaje español es extremadamente difícil de entender. Veamos un ejemplo:

Niña viva sin eco:
Jennifer?
Fantasma con Eco: Sísísí, Mamaryarimyiraimry. He vhuevhlvthlvol vlotdohtolvte vtlohetolvntohvlottrhvtel hllvohs elvhslpvhlívrlhilthus!
Niña viva sin eco: Qué?
Fantasma con Eco: Que qhuee vuheleto vudleto endetre lenotres eslopísritus!!
Niña viva sin eco: Ehm... De dónde?
Fantasma, con Eco: Dentre'ntre loseloses píritus píritus.
Niña viva sin eco: Me doy.
Fantasma con Eco: QUE HE VUELTO DE ENTRE LOS ESPÍRITUS, INFELIZ!
Niña viva sin eco: Ah.

Lo sé, esto no ha sido demasiado ilustrativo. Y bué. Bancátela. Lo hubieras escrito vos.

Debe ser por eso que la gente deja de comunicarse con uno cada vez que se muere: Saben que igual con el eco no se entiende nada. Como sea, aparece la hermana muerta, que le dice que todos están conspirando para separarlas, y que por eso no debe contarle a nadie que han estado hablando. Y de a poco, la hija muerta va convenciendo a la hija viva de que todos son una amenaza y que para que no los separen va a haber que matarlos. Lo de siempre. Quien no recuerda algo así pasándole en la infancia miente.

Hay una escena muy creepy en la que la niña visita a un psicólogo que tiene unos muñequitos asustológicos. Como éste:


De hecho, hay tantos muñequitos asustológicos (el psicólogo los colecciona obsesivamente - Es como un Prothero Freudiano) que recuerda al motif de los enanos de jardín en Dark Night of the Scarecrow (cuya review ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro), así que creo que también afanaré con un par de fotos de los muñequitos.

Hasta aquí, una película más. Pero lo gracio-- perdón, lo memorable son las escenas de las muertes. Y cual creativo publicitario argentino, me dispongo ahora a enumerarlas en listado:

Muerte 1: La abuela.
Bien, la abuela. La abuela se pasa la película recriminándole al padre que si no se hubiese tomado taaantos martinis como se tomó, no hubieran chocado nada y todo eso. Pero hete aquí que la abuela (pucha, cada vez que pongo "abuela" vengo re embalado a tipear "habichuela") fue la que le ofreció los tee many martoonis. Así que estamos tratando con una vieja doblecárica backstabbeadora de ésas a las que le gusta hacer sentir culpables a los canosos de bigotes que toman martinis en la ducha. Pero ahora bien, la abuela tiene problemas de salud, como todas las abuelas celulóidicas. De manera tal que cuando, por ejemplo, alguien le pone una iguana en la cama (bromas de chicos), se muere. Esto se debe al susto, suponemos, y no a alguna especie de alergia mortal a las iguanas, mal por otro lado muy común en las abuelas norteamericanas.

Muerte 2: El hijo.
Una de las mejores cosas de la historia. Del Mundo. Parte I.
Los niños se encuentran jugando con un frisbi, abandonando por un momento la práctica usual de llamarse "gilipipas" o "moco de elefante". En un momento el frisbi se va hacia el techo, pero por el lado de afuera. Quiero un control antidoping para estos engendos de Satanás, no puede ser que un niño lance un frisbi y llegue al techo como si volara. Estos mocosos son unos bestias. O tal vez soy yo solo el que toda la vida lanzó como nena.

Como sea, terminemos de matar al pibito: El frisbi se va al techo. La niña le advierte al niño que ahora tendrá que esperar que a venga papá y se los coj... Eh? Ah, el doblaje es español de España, y mirá qué cabeza sucia que tenés que ni siquiera tengo que mencionar por qué lo digo. Como sea, haciendo caso Comisso de las advertencias, el niño se sube a buscarlo, y de repente aparece una presencia maligna (faa) que lo empuja/asusta/sopla/Force Pushh!! desde adentro de una ventana que da al techo. Y se cae.

Algo extremadamente gracioso de esta escena es que el plano del niño cayendo está seguido directamente por un plano de la madre dejando caer al piso de la cocina una sandía que explota en una masa roja y asquerosa, como podemos deducir hace el cráneo del pequeño engendro. Tiembla Kuleshov.

Veamos el siguiente dibujino explicativo.


Y para explicar este dibujo explicativo, veamos la siguiente secuencia robada mal de la película:

Esto es terrible. Esta tipa no pega una. La pobre señora está reponiéndose de una tragedia y le cae encima la iguana abuelicida. Como si esta muerte no fuese suficiente, cuando está abriendo una lata, sólo minutos antes de la escena que acabamos de describir, se corta un dedo con el instrumento de la muerte abrelático. Pero esto no es todo, oh, no no no, el destino le tiene guardada otra pérdida, que es la que acabamos de describir. Y cuando aún está llorando por su sandía reventada, le traen noticias de la muerte de su hijo. Eso sí que me dio lástima. Esa sandía tenía toda la vida por delante.

¿Las sandías tienen vida?.. Bien, antes de embarcarme en el colgamiento de hora y media que me produciría el ponerme a pensar en la vida y en las sandías y en cómo se combinan ambas, sigamos con las muertes.

Muerte 3: El padre.
Bien, ésta es, por mucho, mi muerte favorita en toda la historia del cine. La niña se está secando el pelo en el baño, y ¿quién creés que está desnudo en la bañadera, escuchando una radio enchufada y tomándose el décimo cuarto martini de la película? (Ver foto principal... cosa que ya hiciste, es cierto).

¿Cómo se muere el padre? Predeciblemente, la niña le empuja la radio enchufada en la bañadera y el flaco es electrocutado. Pero no se ve. De hecho, creo que lo que de verdad lo mata es lo implícito que es. "Si no me muestran electrocutándome, me muero". Y así muere el último de los grandes y poderosos señores hidrofílicos alcohólicos inapropiadamente nudistas del Nuevo Continente.

En fin, se muere electrocutado por una radio en la bañadera. Díganlo conmigo: Algo bastante estúpido. Además se lo merecía por hacer cosas tan raras. Consideremos: Adulto se encuentra todo mojado y desnudo escuchando música y tomando martinis mientras conversa con y frente a su hija pequeña. That guy was one weird motherf...

Pero la película sigue. Veamos qué pasa aquí: La niña, ya para esta altura completamente poseída y re loca, como toda la juventud actual, porque consumen drogas, agarra una de esas rueditas locas para cortar pizza. Esto todavía no tiene nada de malo, y hasta está bien, ya que la madre le acaba de decir "Vo! Andá a cortá la pizza andá, adoptada!".

Pero hete aquí que la madre ya se avivó de que la mocosa está reventando a todos, y mientras ésssta se encuentra en el piso de arriba, terminando de picanear al padre desnudo ése que tenía, la madre sospecha, sospecha, sospecha tanto que la manda a cortar la pizza. La niña agarra una ruedita loca de ésas de cortar pizza y esta parte ya la hicimos.

Cuando a la madre le cae de una vez por todas la proverbial ficha (y mirá si es lenta la mina), va al piso de arriba a llamar a los agentes canoideos azulejos. Total, la niña está en el piso de abajo. Está cortando la pizza con una de esas rueditas locas de cortar pizza, no sé si lo mencioné. Pero bueno, en lo que canta un gallo... Qué?.. Ah. Sí, es cierto, acá no canta el gallo, esto sucede de noche. Pero no estás pensando en la cuarta dimensión, purrete. Te maté con ésa, ¿no?

Bueno, la madre trata de llamar a la policía pero no llega, porque la niña le corta el cable del teléfono con una de esas rueditas locas de cortar pizza. Acto seguido, se decide a cortarle el cogote a la mujer de cuyo tubo de paridad proviene. Pero no llega. Y es más, hasta creo que la madre le pega, si no me equivoco (qué ganas tenía de tipear "si no miki moco").

La madre se cae por las escaleras (sí, les encanta caerse; en esta casa debe llegar tremenda boleta de gravedad) y se rompe. Pero así y todo, se escapa hacia un hospital. A la pibita loca la vienen a buscar los señores de blanco y la meten en el Borda, situación que no mejora cuando la mocosa explica que no es ella, sino que es el chespíritu de la hermana muerta, que ha tomado posesión de su puerco.

Mientras tanto, la madre está en el hospital y se le aparece el fantasma de la hija muerta.
Fin.

Wópate, sí, che. Te pensabas que la hija sobreviviente estaba loca, ¿no? Bueno, no. Parece que el fantasma era fantasmoso posta. O no. O la madre también se volvió loca o a lo mejor BAH, ya fue! No sé si entendí esta película, así que mucho menos te la voy a explicar. ¿Por qué no la mirás vos solo, que sos tan vivo?

Ta bien, este post, al igual que su versión original, es bastante desinspirado.

Probablemente porque esta película no me parece mala. Pero este post no es tan malo como su versión original: Esta vez es más largo. Es una mejora, como cuando un editor de una guía para el viajero cambia "Harmless" por "Mostly Harmless". Y no, no espero que se entienda qué cuernos acabo de decir, siendo que sólo se me ocurren un par de personas que lo entenderían, de los cuales una no lee más, otro recién lo está entendiendo ahora y otra aún decidió que este blog era una mala influencia llena de lenguaje soez y chistes geekosos y poco masivos, y nos denunció a la Policía del Pensamiento. Pucha, lo hice otra vez.

Algo más que cabe señalar de esta película:

- El Niño que se Muere es interpretado por Oliver Robins, al que muchos recordamos como Jimmy en "Dónde está el Piloto? 2" o como Robbie en las de Poltergeist. Ésta es, creo, la única otra cosa en la que lo he visto, pero tengo entendido que ahora se dedica a la dirección. Aburrido, Oliverio. Era mejor cuando te caías del techo.

- El Padre que se Muere es interpretado por Dennis Weaver, recordado por unos pocos como David, el tipo de "Duel", aquella de Spielberg sobre el camión que perseguía al flaco durante dos horas y media a una velocidad vertiginosa de 29.97 fps. También podemos recordarlo (aunque es menos probable aún) como Chester Goode en "La Ley del Revólver". Pero a mí parecer, su papel más importante es el de McCloud, en la serie homónima. McCloud! (Y acabo de gritar "McCloud" con la voz de Crow).

- El Paramédico que se lleva a la abuela luego de que la iguana la asesina a sangre fría (y cuac, lo sé) es interpretado por Ned Wynn. Te suena el nombre?.. Loco, ¿cómo que no? No estamos prestando mucha atención. Esto se llama fulfillment. Ned Wynn es el guionista de esta película, y también interpreta al Paramédico, quien cabe destacar tiene un asistente llamado Phil. Igual que el personaje casi principal, el padre de la familia, Phil. No sé si se interpreta la gravedad del asunto: Tenemos un personaje que aparece un segundo y medio, no tiene líneas, no muestra su rostro, y le ponemos el nombre del personaje principal. No sólo es ridículo, es además confuso y medio estúpido. ¿Dónde estaba el guionista cuando pasó esto? Bueno, parece que estaba levantando a la abuela. En la camilla, pervertido.

- Puramente por motivos de contrato, y por una cuestión espiritual de vocación, aunque más de la mitad del disfrute personal se ha perdido, me veo en la obligación siempre honrosa de hacer al menos una mención, por gratuita que sea, a la diarrea explosiva.

Bien. He escrito uno de los peores posts de toda mi vida, y curiosamente es uno de los más largos, si no el más.

Si tuviese que buscar una moraleja de esta película, analizaría las escenas que más me gustaron. A saber:

a) La muerte del niño que se cae del techo como una sandía al ir a buscar un freaking frisbi.

b) La muerte heroica de la niña a la que le ataron los cordones. No, perá, esa muerte es estupidísima.

c) La muerte chacótica de la abuela, con una iguana en la cama (situación comprometedora y difícil de explicar si las hay), sin duda una broma infantil que resulta en muerte. Todos sabemos lo que se siente.

d) El muñequito loco (ver imagen a continuación) que aparece en el consultorio del psicólogo (o "Comecocos", como lo llama el doblaje español - Sí, estuve a punto de dibujar un tipo comiendo cocos, pero era demasiado):

Listo. Ya la tengo. Con estas escenas, es posible construir la moraleja que calculo es la que el señor Ned Wynn tenía en mente cuando escribió "Fin" en su Remington, y luego mató a todos con su otro Remington, y que es la siguiente. O en otras palabras, ésta:

Los juegos infantiles... matan gente, señoraaaawAAAARRGH!!!

(Sí, hablaba raro el Wynn. Creo que tomaba).

Bueno, con este pensamiento final, que creéme cuando te digo que no me enorgullece haber escrito mucho más de lo que a vos te enorgullece haberlo leído,
se despide

el Dr. Agropio Forrester Fallaver.

Próxima entrega del Dr. Agropio:.. Estem... Qué sé yo. Capaz que me mando con Don't be Afraid of the Dark, Bad Ronald o Crowhaven Farm.

1 comentario:

Fernando dijo...

Excelente, muy bueno. Grosso el guiño lesluthérico y el gif, entre otras cosas.

¿Que quién soy? Bueno, jo, es una historia graciosilla graciosilla. Resulta que usted, dr. Agropio, tiene un co-equiper que viene y escribe cosas en el blog. Y yo le dije "uh, sí, voy a leer el blog". "El blog", notesé. No dije "su nota". Dije "el blog". Entonces entré y leí "el blog", y "su" nota. No la de él, la suya. No, no la suya de él, la suya de usted. El español es un idioma confundidor de mentes, ahora entiendo por qué era tan difícil explicar que la hija que sobrevive al choque no es la hija que está muerta, porque está viva, y no está muerta quien pelea. Como la Tigresa Acuña, que no está muerta, porque pelea. O pelea, porque no está muerta.

Ah, sí, cierto. El comentario. Muy rico todo, y que David entienda que yo cumplí con mi palabra.

j0j0j0j0

Saludos,
Fernando