(ex Eksplosiva Diareo)

Estamos en el Fasebú!

23 de octubre de 2007

Dark Night of the Scarecrow (1981).

Dark Night of the Scarecrow.
Frank De Felitta (1981).

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Bueno. Mi primera review original para el coso éste. Mi corazón es una mezcla de emociones que combina la vertiginosa sensación de hacer malabares con fuego por primera vez en una estación de servicio, con un poco de ese familiar dúo dinámico de presión torácica y calorcito en la nuca de cuando uno está sentado en el colectivo volviendo de un agotador día de trabajo y descubre, no sin cierto desagrado, que hoy se ha olvidado de ponerse los pantalones.

Sin embargo, confío en que esta review tendrá todo el punch, ya que tengo un teclado nuevo. Y es negro. Y hace un ruidito muy poco realísticamente peliculístico cuando tipeo. Y me siento super poweroso y experto tipeador, como Jorge Hacker.

Como sea, hoy le toca el turno a Dark Night of the Scarecrow, una de esas películas para TV hechas en la década de los 70/80. Si alguien ha venido leyendo las reviews que estaban en el fotolog, sabrá que en todo el universo casi no hay cosa más grosa que esta clase de películas, con la naturalísima y predecible excepción de la Diarrea Explosiva (a la que me veo obligado a nombrar por motivos contractuales y porque me divierte mucho tu cara, lector promedio, cuando la Diarrea Explosiva te aparece por sorpresa bajo tus narices). (Aunque tengo que admitir que si un día me levantase y encontrase Diarrea Explosiva bajo mis narices, se me ocurre que también me sorprendería un poco).

Dark Night of the Scarecrow tiene una historia innegablemente simple: Unos tipitos que le tienen bronca a un retrasado que aparentemente ha matado a una niña del pueblo pero que en realidad la ha salvado de un ataque de un perro que defendía propiedad privada y quienes después de matarlo se verán perseguidos por hora y media por su fantasma con forma de espantapájaros debida a su último escondite antes de morir que no se detendrá hasta vengarse de todos y cada uno de ellos de la forma más sangrienta lo matan. Por cierto, ¿me creería, señora, si le dijera que en esa oración no hay anacoluto?.. En serio, léala de nuevo.
Bien, la historia tal vez no es simple, pero no es particularmente compleja. Veamos.

Arrancamos en el medio de... Ufa, empiezo mal. No sé dónde se desarrolla la película. Pero es en algún pueblo del sur de los Estados Unidos, por
a) Los acentos, más exagerados que Han Solo hablando de parsecs,
b) Hay una granja, un molino y un espantapájaros.

La escena inicial tiene dos personajes. Uno es Bubba, el espantapájaros titular, sólo que aún no es un espantapájaros. Hasta ahora, sólo es el retrasado del pueblo, interpretado por el groso Larry Drake, al que podemos ver en joyas como "Mr. Bean", "Darkman", "Darkman II" y "Muere, Darkman, Muere". También tiene el papel titular en la maravillosamente mocha "Dr. Giggles", y aprovecho esta oportunidad para prometer que algún día haré una review de esa película acá. Y mirá cómo lo digo como si le importara a alguien. En fin, el otro personaje de la escena es una niña, que creo que a nadie spoileo si digo que es la que se murió tres párrafos más arriba. Ahora bien, la niña y el futuro monstruo están juegando con flores. Más precisamente, la niña le está enseñando a jugar con flores al hombre gigante y con dificultades mentales que luego será injustamente acusado de asesinarla, acusación que desatará eventos indetenibles and toda la bola.

¿No te suena esta escena? Bien, si contestaste Frankenstein... Bueno, en realidad si contestaste Frankenstein para mí que no estabas escuchando la pregunta. "¿Te suena? Frankenstein". No pega, ¿no? No tiene sentido, salame. La concordancia gramatical entre pregunta y respuesta no es lo tuyo, ¿no?.. Pero sí. Frankenstein. Y si contestaste "Sandro", te respeto quienquiera que seas.

Como sea, aquí todos felices. Pero en algún otro lado del pueblo (que a la vez parece demasiado chico como para tener dos lados; debe ser un pueblo con forma de cinta de Möbius. Sí, eso fue un chiste... No, no importa, seguí leyendo) algunos andan enojados con Bubba. ¿Por qué? se preguntará el lector... No, qué sé yo. Nadie dice nunca. Pero le tienen bronca y lo quieren atrapar haciendo algo malo/encerrar/matar. Sí, al parecer es parte de un nuevo programa estatal de integración, "Tolerancia al Retrasado".

Los hombres malos son liderados por un personaje un poco raro. A primera vista parece un policía, pero una segunda inspección revela que su uniforme azul incluye un sombrero de safari. No muy usual para los policías, pero mirá, tiene un arma! Mata gente! Tiene que ser un policía!.. Ah, no, es un cartero.

Wait, what? Sí, un cartero armado que anda por ahí matando gente. La idea es tan rara que uno se queda mucho de la película esperando que aparezca alguna especie de gemelo malvado y diga "Muejeje, Mr. Hazelrigg! (tal su verdadero nombre), nos encontramos nuevamente!". Y nótese cómo ese escenario no tiene nada que ver con nada sino que sólo está ahí para justificar la foto que acofqmspfofwefwefwefRGGH, LOCO!.. Me molesta cuando empiezo a tipear mal, caramba. Teclado nuevo de porquería...

Bien. Los hombres malos, de aquí en adelante llamados "Los Carteros", sólo por lo ridículo, y porque todos sabemos que un cartero armado y con seguidores es la peor pesadilla de cualquiera, están tratando de agarrar a Bubba, porque sí. Y hete aquí que su oportunidad se presenta cuando les llegan noticias de que Bubba ha matado a una niña (la niña de antes, que se murió antes todavía). Así que ellos van a buscarlo.

Ahora bien, hay un par de cosas para destacar acá. En primer lugar, Bubba realmente no mató a la niña. Te sorprendí, ¿no? Me imaginé. La cosa fue así: La niña se metió en una casa ajena a pesar de las advertencias de Bubba, y mientras se reía muy irrespe-tuosamente de unos dignísimos enanos de jardín que por allí pastaban, un perro apareció para defender la propiedad privada. Y tampoco es que no se lo advirtió: Ese perro ladró 16 veces antes de saltar. Pero de verdad. Las conté. Y la niña se quedó ahí muy muy pancha porque total, después lo culpan al retrasado y yo me muero lo más tranquila. Por supuesto, Bubba presencia toda la escena y cuando devuelve el cadáver ensangrentado de la niña a su casa, bueno, no queda muy bien. Bubba dice "Bubba no lo hizo" con lágrimas en los ojos y la madre de la niña, que al parecer también está en el programa Tolerancia al Retrasado, llama a la policía para que lo maten.

Fin.







No, mentira. Jeje, soy tan pillo.
Pero bueno, la otra gran cosa para destacar de esta escena tiene que ver con algo que se dijo muy al pasar en el párrafo anterior. En la escena del allanamiento de morada, aparecen algunos enanos de jardín, con la pinta de esos extras que atraen inevitable-mente la atención como si fuesen Willem Dafoe en un cameo desubicado de Spiderman 3.


Ahora, cuando el perro ataca a la niña, en lugar de mostrarnos algo de esto, el director elige brindarnos sus infinitamente emotivos planos de... enanos de jardín. 5 planos seguidos de enanos de jardín. Durante una escena de asesinato. Durante LA escena de asesinato que desencadena todos los eventos de la película. Luego de algo así no puede uno más que concluir que por mucho espantapájaro y ketchup (sí) con que se lo quiera disfrazar, esta es una película sobre enanos de jardín. Y es por eso que muchísimas de las fotos que siguen provienen de esa escena, y de esas tomas de enanos de jardín.

Sigamos con Bubba. Bubba, ahora un monstruo perseguido, va a la casa de su madre, quien lo protege aconsejándole que se esconda, como quien lo deja a responsabilidad de uno porque será tu madre y todo, pero nadie le asegura que no hayas matado a esa mocosa, así que no se va a manchar las manos encubriendo tu crimen.

Bubba corre y se esconde y el cartero y los Carteros salen a buscarlo con sus armas y sus perros olfateacosas. Luego de algún rato lo encuentran escondido dentro de un espantapájaros. El tipo no se puede mover y no tiene forma de defenderse, por no mencionar que tiene un retraso mental. Así que los Carteros hacen lo que cualquiera de nosotros haría: Le meten 14 tiros (aunque el fiscal diga más adelante en la película que fueron 21... Sí, también los conté).

En eso le suena la radio a la camioneta del cartero. Alguien les avisa que todo fue un malentendido, que la búsqueda de Bubba se suspendió hace rato y que la niña está bien. "El viejo Bubba realmente le salvó la vida", termina el Sr. Ironía. Algo que vale mucho la pena en esta película son las excelentemente logradas caras de "Ah. Ah... Ay, nuuuuuuu..." que van poniendo progresivamente los Carteros.

Los tipos deciden entonces que lo mejor es ponerle en la mano al espantapájaros una cosa de ésas que con como tridentes todos puntudos y pinchosos que se usan en las granjas (el mi español no ser el muy bien) y que constituye nuestra segunda referencia más obvia a Frankenstein en esta película. Y de esta manera, los Carteros pueden decir que fue en defensa propia. Sí, le metimos 14~21 tiros a este espantapájaros relleno de asesino, pero Sr. Juez, él tenía un coso pinchoso!

Luego se van. Por cierto, no sé cómo logran explicar que este espantapájaros, que está atado y clavado a la cruz como aquél carpintero que no me acuerdo cómo se llamaba, presentaba un peligro real a un grupo de cinco gordos con armas. O sea, sí, está armado con un coso pinchudo y todo, pero... está agarrado a una cruz. Hay algo que no funciona ahí. Pero bueno. Sigamos. Porque si no me voy a empezar a preguntar cómo recuernos hizo Bubba para meterse en ese espantapájaros, y no tengo ni idea de para dónde disparar con esa pregunta.

Acá hay un cacho que no recuerdo gran cosa. Debe ser el juicio. La cosa es que el muerto vuelve como un fantasma con forma de espantapájaros que va matando a todos los Carteros de a poquito. Y esto es muy divertido de ver.
Veamos.

Muerte 1: Se muere solo. Ok, éste no es tan divertido. El flaco escucha ruidos en el granero y mientras investiga caminando por el techo, se cae o es misteriosamente (!) empujado hacia una máquina de picar cosas o algo así. Yo creo que toda granja que se precie debe tener alguna máquina de picar cosas o algo así. Y se muere como un gremlin en una licuadora, todo triturado y picadillalizado, hecho simbolizado por la escena inmediatamente próxima, que comienza con una mancha gigante de ketchup cayendo splatosamente en un plato blanco. Esta versión sutil del Experimento Kuleshov me recuerda a otra de estas maravillosas películas, "Don't Go To Sleep". No describiré mucho esto ya que dicha escena de dicha película se comenta en otro post (un post viejo si venís leyendo el fotolog, un post futuro, nuevo y mejorado si contamos lo que es blog). (Sí, ya decidí que a la próxima afanaré expandiendo ése). Como sea, el tipo se cae, se muere y cuando los remaining Carteros van al otro día a revisar la escena del crimen porque sí, se encuentran con que la máquina está apagada. Jojó, misterioso. Uno de los tipos sugiere que a lo mejor la máquina se quedó sin nafta, y tengo que reconocer que es una hípótisi ingenionsa (qué sé yo cómo hice para tipear eso tan mal). A lo que Sherlock Safari Hat Gunslinging Carter (el líder de los Carteros, por si no quedó claro) responde un fantásticamente sorpresivo "Give me that, ho!". O tal vez es "Give me that hoe", porque alguien le pasa un palo, que el gran Cartero usa para medir la nafta. Y el coso ta lleno. Jojó, misterioso (II).

Muerte 2: Curiosamente no es de un Cartero, sino de la vieja. Es decir, de la madre de Bubba. Y esta muerte tampoco es demasiado brillante. Resulta que el Cartero líder se mete a la casa de la vieja para confrontarla, porque piensa que ella está haciendo todo esto (es decir, matar al otro tipo y... bueno, nada más). Así que el gordo le salta por atrás a la vieja y no recuerdo qué le dice pero poco importa, porque la vieja se muere. Sí, avisé que ésta era mala. Pero mejor es cómo hace el Cartero para cubrir sus huellas: En lugar de salir de la casa y hacer de cuenta que no pasó nada y que una vieja se murió sola (a fin de cuentas, esto no es tan inusual), el Cartero agarra, abre el gas al mango. La vieja tenía encendida una chimenea así que explota todo. Sí, no sé, creo que en el contrato figuraba una explosión.

Muerte 3: Uno de los Carteros se esconde en un silo de maíz. Así que el espantapájaros lo llena y el tipo se muere. Nótese que recién la tercera muerte de la película es provocada postamente por el espantapájaros. Además, esa muerte ocurre de forma muy estúpida. Si cuando el silo se empieza a llenar, el tipo espera que el grano le llegue, ponele, a las rodillas, y luego saca las patas y se para sobre el grano, y así una y otra vez, no se muere. Si no es época de cosecha loca (y esto sucede en Halloween, pleno otoño), probablemente no habrá tanto grano como llenar el silo, así que lo único que tiene que hacer el tipo es ir adoptando cada 30 o 40 centímetros un nuevo piso hasta que se acabe el grano. Luego verá cómo se las arregla para salir, loco, ¿acaso tengo que pensar en todo?

Muerte 4: Ésta es mi favorita. Vamos a tratar de contarla brevemente porque uuuh, mirá todo lo que escribí. Resulta que los Carteros que quedan (2) llegan a la conclusión de que Bubba no murió, sino que simplemente se escapó. Sí, qué sé yo... Pero bué. Así que, para comprobarlo, van y abren el cajón. Predeciblemente, el cajón está relleno de fiambre, y el Cartero Restante No Líder se vuelve loco. Por cierto, voy a ver si encuentro una manera cómoda de compartir con la lectoreada el audio del tipo volviéndose loco. No se puede describir su punchosidad con palabras, así que no lo intentaré. Pero es un coso absolutamente graciosísimo y pucha, lo hice nomás. Pero bué, el Cartero Líder dice "Uh". En serio. Y de pronto se le ocurre cómo hacer para que este flaco no afloje la lengua. Bien, esa expresión me hizo imaginar cosas demasiado asquerosas para describirse en este angosto margen, así que la cambio por... Para que no... sople? No... Buchonee? Dios, no. Bueno, para que no le cuente a nadie. Eso era más fácil. Y me desvié tanto con eso que ahora ya no tiene gracia contar que le rompe la cabeza con una pala. Ufa.

Muerte última: Medio que también se muere solo. Qué porquería, ¡¿todo el mundo se muere solo en esta película, loco?!.. Bien, luego de ese liberadorísimo arranque de violencia del autor, continuemos. El Cartero Líder, y a esta altura el único que queda, concluye que la culpa de todos los asesinatos (no sé cuáles, por otro lado) la tiene la niña okupa que dejamos muchos muchos párrafos atrás, porque la niña le dice que aunque Bubba se murió, ella sigue hablando con él y el la visita (sí, ya estamos hablando de un espantapájaros prófugo acosador pedófilo asesino fantasma. Esta película es genial). Así que decide matarla, una vez más, como haría cualquiera de nosotros. Pero la niña se esconde detrás de un tractor. Cuando el Cartero la va a buscar, el tractor se enciende solo y lo persigue hasta hacerlo correr derecho contra un espantapájaros que tiene en su mano el TRIDENTE LOCO DE LA MUERRRRTE al que ya habíamos hecho referencia. El tipo viene corriendo, se clava el tridente sin querer y se muere. Guionista sutil. Supongo que ésta es su idea del foreshadowing o de la justicia poética. Uno casi espera que el tipo mire a la cámara y diga "Oh, mirá, qué ironía, yo le puse este tridente en la mano al pantaespájaros y ahora resulta que vengo y me lo clavo! La commedia è finita!".

En fin. Hasta ahí las muertes. Y seguramente no leíste todo, aunque no te culpo: Yo tampoco. Pero destaquemos, antes de terminar, algunas cosas:

1) La acusación de pedofilia más gratuita de la historia: Cuando el Cartero Líder va a decirle algo a la vieja, la vieja le cambia el tema muuuy bruscamente y le habla de los ojos lujuriosos con los que (él) mira a la niña. A esta altura de la película y envuelto en una nube de WTFness, uno mira bien la caja del VHS (me siento tan viejo) y se pregunta si aún está viendo "La Oscura Noche del Espantapájaros". Y para mí que sí, porque después hay un espantapájaros y es de noche. Y lo que es más, está oscuro.

2) Si he de ser completamente honesto, la verdad que hoy no es mi cumpleaños.

3) La música de esta película parece sacada directamente de "Manos": The Hands of Fate. Y sabe cualquiera que la haya visto o que al menos haya leído el post en el fotolog o que vaya a leer el post en el bololog que eso no es algo bueno. Pero MUY no bueno.

4) El tipo que hace del Juez es el mismo viejo que hacía del marido de la vieja que secuestraba a ALF cuando lo tenía convencido de que su primo Chispita estaba viviendo en Barstow. Y por cierto, si alguien se acuerda de eso de lo que hablo, me gustaría saber.

5) Creo que se notó que escribí mucho más de lo que valía la pena sólo para poder usar las fotos de los enanos de jardín.

Y eso es todo. Así que se despide un Agropio cada vez menos interesante de leer. Pero prometo que la próxima la rompe así como...
Crack!
CRACK!
CRACCOROOOCKUCRUCKELOOOCHO!
Y así.
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Próxima review de Agropio: Don't Go To Sleep.





16 de octubre de 2007

Star Wars: Holiday Special (1978)




Star Wars: Holiday Special
(1978)

Comienzo esto de la escritura y consecuente crítica de las películas con lo que creo que es de lo peor que le ocurrió a la televisión mundial. Sí, incluso peor desde que a Baby Etchecopar le dijeron "Boló, no sabés, tenés toda la pinta de un Bruce Willys pero más groso", mientras le manoteaban el bulto. Los travestis, si les pagás lo suficiente, dicen cualquier pelotudez. Me lo contó un amigo.

Antes que nada, quiero empezar con un par de aclaraciones:
* No soy Agropio, como podrán ver gracias a mi forma de escritura. Soy una de esas personas que el tiene por amigo y que él le devuelve el cariño con cosas como la que me mandó a rewiewar. Lo sé, that's not a word. Call me Dave.
* True to be told, yo me ofrecí a esta odisea. Pero lo mío fue heróico, fue un intento de que alguien dijera "No, dejá, lo hago yo" y se prestara para la tortura. Sin embargo, nadie lo dijo, y cual Ulises, me cabió bastante la chota.
* Amo a Star Wars. Posta. No jodo. Me he tocado pensando que soy un Jedi. Mis sueños eróticos incluyen a Leia Organa (Princess Leia Orgasmo en mis sueños), Mara Jade y la almirante Daala. Esto no evita que yo vea las fallas que tiene la historia as a whole. Detesto Episode II, me cago en la carrera de Pods de La Amenaza Fantasma ("Sí, tomaré Títulos chotos para películas por $500") y sé que hay muchas cosas malas con la Trilogía Original. Pero disfruto (casi) todos los productos de la franquicia, algunos más que otros.

Hasta que llegó el Holiday Special.

Cuenta la historia que George Lucas, en la crapulencia que le otorgó el haber dirigido la mejor película de la época (Episode IV, sin el puto "A new Hope" de las nuevas ediciones), rechazaba una y otra vez todas esas ofertas para hacer Spin-offs. Hasta que llegó un ejecutivo de la Fox y le dijo "Eh, vo', ¿Qué tal si hacemos un especial de Navidad situado en una galaxia sin Dioses, religiones o creencias?".
Lucas estaba muy ocupado engordando, adoptando hijos y produciendo la secuela (que luego sería como la secuela de la secuela de la secuela de la secuela de la original) que no pensó en los detalles. Además, serviría para mantener a la franquicia en la mente de todos hasta la salida de "The Empire Strikes Back...Again" (Título original pero levemente modificado en el penúltimo draft).

La historia del especial es muy simple: Chewbacca y Han Solo, a bordo del Millenium Falcon, tienen que volver a Kashyyyk para festejar el Día de la Vida, o en plain old english, Navidad. Como el Imperio aprendió mucho del Grinch, un par de destructores estelares tratan de evitarlo, persiguiéndolos y disparándoles hasta que logran escapar. Todo con footage de la (única) película anterior, nada nuevo.
Mientras, en el planeta donde hay árboles con complejos de inferioridad, la familia de Chewbacca espera angustiada la llegada del macho peludo. La feliz y pulgosa familia se compone de Malla (la mujer, o el wookie pasivo, quién sabe), el padre/abuelo enfermo Itchy (Sí, como en picazón) y el hijo Lumpy (y no haré comentarios sobre su nombre).

El joven peluche se levanta el día de la Vida para encontrar que su padre no ha llegado, y comienza a jugar y a molestar al abuelo con una pequeña miniatura de un X-Wing hecho de madera. Viendo que es más molesto que piedra en el zapato, se dispone a comer los aperitivos antes de la cena (aperitivos conocido como Wookie-Cookies), pero su madre no le permite. Bloody Parent.
Y entonces, luego de idas y venidas, comienza el primer espectáculo del especial: El Circo. Y si bien hay un juego de ajedrez dentro del Universo Star Wars (producto sin duda de algún escritor boicoteador fanático de Star Trek), nunca había habido algo como un circo. Pero lo hay. Gracias a Dios no entra en el Canon.
Lo cierto es que para esta altura, ya van 15 minutos del especial y fueron todos gruñidos, porque claro, los wookies se comunican así, y todos los humanos los entienden. ¿Cómo, usted no, Doña Rosa? Debe ser porque no leyó los subtítulos puestos para eso. ¿Cómo, que no están? ¿Acaso Lucas permitiría que hagan algo así, dejando alienado a casi toda la audiencia porque no entienden de qué carajo están hablando esos seres raros que te arrancarían los brazos si pierden en algo? Por favor.

Disclaimer: La empresa no se hace responsable por el daño hacia los Sarcasm-O-Meter luego de haber leído ese párrafo. Todos los derechos reservados.

Sigamos. Malla cree que es una buena idea llamar por video-teléfono a Luke Skywalker, el cual está con su traje de piloto (que parece que no se lo quitó desde Yavin IV) junto a RD-D2 reparando lo que parece ser un motor. O algo así. Le increpan si sabe dónde se encuentra Chewbacca, y el, en el mejor papel de Poncio Pilatos desde él mismo, se lava las manos y no les da bola. Es decir, tiene un problema mayor con el motor loco que lanza humo. Y ahora que estoy mirando de vuelta el especial mientras escribo esto, me di cuenta de que las escenas son de esta manera:


Malla: Ghaarrahgaconchadah!
Luke: ¿Qué pasa? ¿Chewbacca?
Malla: Ahdasdqwertygarghputoasda!
Luke: ¿Cómo que no llegó? Bueno, seguro que ya llegará
Malla: AsddjasKdc
Luke: Hey, no, no, a mi me van las humanas nomás, en especial si son de la familia. Pero gracias por la oferta.
Malla: Grefjfkaskdscodhusodasd
Luke: Tenés razón, después me paso por ahí y te doy un poco de masa, mamita.

De pronto, el Universo Star Wars se transformó en un episodio genérico de Lassie o Rin Tin Tin. Luego de toda la charla con el héroe, la escena cambia a un vendedor humano en Kashyyyk, quien trata de venderle a Mr. Bigote (y cito) "Algunas de las estúpideces que le compran los Wookies". Ése es un tipo con pelotas, no creo que todos se atreverían a decir algo así en un planeta que está completamente habitado por bestias con poco temperamento.

Sigamos. Malla trata de prepararle una sorpresa culinaria a su marido, llamado (valga la rebundancia) "Sorpresa Bantha". Para esto, mira una especie de Utilísima Satelital donde un alien andrógino de 4 brazos le enseña a cocinarlo. Vale hacer cierta referencia a esta señora en especial, ya que va sacando sus brazos ocultos de la misma manera en la que años después (o antes) el General Separatista Greivous lo haría (o hizo) enfrente de Obi-Wan Kenobi.
Como Malla no tiene la misma cantidad de brazos que ese ser horrible, se cansa, dejando la comida a la mitad y apagando lo que parece ser un televisor. Mientras, lejos de allí, el Millenium Falcon se encuentra con enemigos, a los que despacha rápidamente ya que tienen exactamente el mismo patrón de ataque que tuvieron hace un par de años antes. Impresionante.

En la casa de Chewie la cosa no va mejor, el Imperio impuso el estado Marcial sobre el planeta debido. El vendedor loco llega a la casa de los peludos, y trae varios regalos. A Lumpy le trae una pequeña commodore 64 para armar. A la madre Malla le da algo que no defino qué es, y al abuelo Itchy le da un paquete de protones porno. Y es acá cuando la delgada línea de coherencia se va al garete. El abuelo se sienta en lo que parece ser un secador de pelos del futuro, y se dispone a ver a una muchacha de tez negra como le dice que él la excita, y que lo encuentra atractivo. No haré más comentarios al respecto, la sola idea de tener a mi abuelo en mi living mirando pornografía digital mientras está comodamente sentado me aterra a niveles insospechados.

Luego
de la escena musical (porque sí, es un número musical, despite la horrible introducción que tiene), Malla recibe una llamada de la Princesa Leia y C3PO (tomen nota, futuros directores de cine, esto se llama hacer cameos innecesarios), quién pregunta dónde carajo está su contrabandista favorito. Y Han Solo. Una pequeña nota al margen: Carrie Fisher (Leia) está dopada, sus ojitos se pierden y continuamente mira a cualquier lado. Es más, hasta no tiene pupilas. Vean las fotos para ver lo que digo.

Prosigamos. Han y Chewie llegan al planeta, pero debido al bloqueo imperial, deben aterrizar lejos. Eso no evita que Lumpy escuche el ruido del motor del Falcon, y se emocione. Abre la puerta, contento de ver a su padre, pero no. El destino le hace una jugarreta m
uy sucia. En la puerta estaba un Imperial y algunos Stormtroopers. Obviamente, siendo Chewbacca un héroe de la Rebelión, llegan a buscarlo. Es una búsqueda infructuosa, como ya suponemos. El vendedor loco, que a esta altura no tiene otro propósito en el especial que proporcionar los números musicales, le otorga a un imperial una máquina en la que se reproduce un video. Ese video es el tercer número de la noche, protagonizado por Jefferson Starship. El cantante tiene un dildo lázer en la boca durante toda la canción. Once again, me remito a las imágenes.

Luego de todo esto, es hora de la peor aberración de la noche: El segmento animado, hecho por Nelvana, conocida en el mundo de los dibujitos. No puedo empezar a describir lo malo que es esto. Definitivamente, las palabras son demasiado cortas. Lo único bueno es la primera presencia canónica de Boba Fett (o como la tercera, cronológica y ediciones especialísticamente hablando). Lo malo es todo el resto. Por el amor al gran Khopa Khan, C3PO Parpadea como un reptil. Ni siquiera entiendo el hecho de que un droide parpadee, mucho menos que lo haga como una serpiente. La historia, en resumen, se trata de que Han y Luke tienen un virus re loco hecho por el Imperio, y Boba Fett los ayuda a curarse. Seh, así de estúpido. Igual al final hay un plot-twist mostrando a Boba hablando con Vader sobre su plan maligno (que a esta altura debe ser ver este especial por segunda vez).

Trataré de ir resumiendo el update: Después de esto Lumpy construye un robot con la a
yuda de otro robot que se queda sin pilas y habla lento. Luego de eso, la escena de la cantina, donde se muestra al primer alien con un vaso en la cabeza, quien ingiere líquidos por ese recipiente. Ahí se presta para el cuarto número musical, donde la dueña de una cantina en Tatooine invita a todos a una ronda más luego de un toque de queda que, lamentablemente, no termina con Stormtroopers entrando y matando a todos. Eso hubiera sido mucho más divertido.

Afterwards, Han y Chewie llegan, empujan a un Trooper hacia la muerte y salvan el día. Lo usual. Y acá realmente todo pierde el (inexistente) sentido que tenía: Los wookies se teletransportan mágicamente por el espacio hasta donde festejan el Día de la Vida (Creí que era en Kashyyyk, pero no, parece que no). Allí aparecen todos los protagonistas, y la princesa Leia (Todavía dopada) canta una canción de unidad y amor al ritmo del Main Theme de la Saga. No, por favor, no es estúpido, es bizarro. Bleh, ni siquiera eso, es lisa y llanamente horrible.

Lamentablemente, el gordo crapulento dijo que nunca harían más especiales para tv, dejándonos sin la oportunidad de la secuela: "Star Wars: The Hannukah Special" donde se mostraría por fin porqué la cara de Luke cambia entre Episode IV y V. Pero bueno, en las palabras del gordo, me retiro diciendo: "Si tuviera un martillo y el tiempo, buscaría y destruiría cada una de las copias del Holiday Special". Noten que nunca mencionó nada de dinero.


Se despide
David "Carrie Fisher largá el paco" Pedreira


PD: Las únicas copias que existen son VHS grabados por los fanáticos de siempre que graban cualquier cosa relativa a la saga (a.k.a gente como yo, pero más vieja).

15 de octubre de 2007

Dünyayı Kurtaran Adam (1982).

Dünyayi Kurtaran Adam.
Çetin Inanç, 1982.

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Bien bien. Primera review. Esto es más que nada una 'port' de la review original que estaba en el fotolog, pero expandida para aprovechar la falta del límite de caracteres. Es decir, en palabras de un viejo sapo que nos ha hecho felices a muchos pero no tanto como debería, maldito inútil, esto es "mi visión original" de las reviews, "sin las limitaciones tecnológicas" de ayer. Es decir, sí, prácticamente nada de material nuevo. Pero prometo que el próximo después de éste será un inédito.


Pero bueno, comencemos de una buena vez con lo que todos (2 ≤ todos ≤ 5) vinimos a ver. "El Hombre que Salvó al Mundo". (Aunque de hecho, estuve revisando las reglas gramaticales turcas ((en serio)) y una traducción más apropiada es "El hombre que salva a la Tierra").

Corría el año 1977, y se estrenó Star Wars.

Fin.

Nuestra historia comienza algún tiempo después. En el año 1981, Cüneyt Arkın, uno de los actores más reconocidos (ahora y entonces) del cine turco, escribió un guión que tenía como misión capturar los camarones sobrantes que se escaparan de la red pesquera llamada Star Wars. "Para eso, tendré que tener muchos efectos especiales y naves y cosha golda", razonó Arkın. "Y sé quién puede convertir este sueño en una película real".

Al no recibir respuesta de Papá Noel, Arkın recurrió resignado al director Çetin İnanç, un tipo otrora caracterizado por su entusiasmo creativo y que, cuando los militares tomaron el poder en Turquía, dejó de dirigir pornografía barata y empezó con el cine de acción, también barato, pero ligeramente más inapropiado para los niños. Creo que si alguien me fuese a descubrir en un videoclub alquilando una de İnanç, mi dignidad sufriría menos si me sorprendiesen con pornografía turca en las manos que con una de sus películas de acción.

"Y dale, che", dijo İnanç, con una tonada curiosamente porteña. "Pero no te hagás problema por las naves y las cosas. Yo me encargo".

Ahora bien, para Arkın "Yo me encargo" significaba "Yo me encargo". Después de todo, él es el director.

Para İnanç, "Yo me encargo" significaba "Total, me robo las naves DIRECTAMENTE de Star Wars. Después de todo, las leyes de copyright no se aplican acá. La República no existe aquí". Nótese la aparente verba premonitoria precuelística de İnanç.

Resultado: La peor película de la historia.
Pero lejos.
O sea, esto es en serio. Muy muy en serio.

Éste que escribe no es amigo del concepto de "mala película". Quiero decir, me encanta Mi Pobre Angelito 4, por ejemplo. Y hasta la fecha sigo defendiendo a esa cosa épica y maravillosa que fue Waterworld (película que por cierto nos dio el debut cinematográfico de Tina Majorino, niña de 10 años que con el tiempo se convertiría en la actriz norteamericana más bella de la historia después de Bryce Dallas Howard, opinión pospronosticántica que no es tan pedófila si se lee como es debido). Incluso fui a ver Para o mi Mamá Dispara al cine, por el amor de Dios. ¡Y me gustó! Pero esto sí es una mala película.

Hablamos de escenas donde los dos personajes principales se pasan tres minutos silbando por el desierto de un planeta desconocido (curiosamente parecido al valle de Zelve), esperando que como resultado de este silbido irritante (y por otro lado imposible de imitar por boca humana alguna) aparezcan mujeres (al parecer las cosas funcionan distinto en Turquía). Pero no aparecen mujeres: Aparecen esqueletos, lo que da lugar a la frase que tenemos allá arriba.

El material de efectos especiales y cosas, como se dijo, está robado de Star Wars. Pero no "robado" como "hecho igual" o "copiado". Son cachos ROBADOS de Star Wars. Ejemplo: El flaco va en una nave que no tiene cabina ni volante ni nada. De hecho, sólo sabemos que es una nave porque una pantalla detrás de su cabeza proyecta las escenas de la Death Star (que por cierto cambian de perspectiva a cada rato, flashean inserts del tablero de las naves y en ocasiones hasta van en reversa).



No importa qué se haya dicho en la toma anterior, siempre puede aparecer un flash desubicado de un personaje que todavía no conocemos, o material de las últimas escenas mezclado entre las tomas del principio. Y no en un estilo elegantemente no lineal, onda Fight Club. No. Éstas son sin querer. No hay coherencia, no hay leyes de la física (¡un hombre parte en dos a otro de una piña, por el amor de Yoda!), no hay nada.
Hay, eso sí, un monstruo que se parece a Doña Florinda, sólo que verde, y que aparece en una toma de segundo y medio completamente inconexa con el resto de la escena. Es cierto que este bicho vuelve a aparecer en la película, en la peor escena de pelea de bar de toda la historia (loco, hay un peluche rojo [ver foto principal] al que le cortan los brazos a piñas... Sí, el señor İnanç no tiene muy claro como funciona mecánicamente la piña), pero sospecho que esta segunda aparición es más por ahorrar máscara que por verdadera cohesión.

Ay, sí. La escena de la Cantina. Imagine el lector la siguiente experiencia: Está haciendo zapping y se encuentra con que un canal está pasando Star Wars. Va por la escena de la Cantina. Al continuar con el zapping, se encuentra con que en el canal de al lado hay unos turcos anónimos con cara, digámoslo, de salames y rodeados de algún monstruo con cara de Doña Florinda y varios peluches rojos gigantes (sí, no, acá sí que se dieron el gusto con el tema de los gastos) que caminan de aquí hacia allá, en un decorado de cartón que pretende ser un bar, pero no demasiado. Ahora imagine el lector que va cambiando de un canal al otro, sin ningún tipo de reglas de tiempo, de ritmo, de fotografía, de nada. Simplemente pasa al otro canal cuando se le canta. Éste es el efecto que produce ver esta escena (sí, la explicación era demasiado larga y poco gratificante de terminar: Como la película. Es una metarreferencia. Ok, no lo es).

La historia es más bien simple, por un lado, y ridículamente retorcida por el otro. Pero que es original no lo niego. Resulta que hay un hombre medio hechiceroideo que decide que quiere conquistar la Tierra. Por cierto, cuando este hombre mira la Tierra, nosotros el espectador la vemos rodeada de un borde negro y desenfocado. De hecho, todo lo que ve este personaje se ve como a través de un antifaz, cosa que probablemente no se deba a metáforas visuales sino a incompetencia pero de la grosa.

Como sea, el mencionado flaco quiere conquistar la Tierra, pero no puede, porque (y agárrese los calzones, señora) la Tierra está protegida por un escudo invisible una cosa re powerosa. ¿Una cortina nuclear? ¿Una red antiaérea? ¿Una capa mística de diarrea explosiva? No, señora. Moléculas de cerebro humano. ¿QUÉ? Eso. Moléculas cerebrales humanas. Que rodean la Tierra y la protegen. Y todos sabemos que cuando esto sucede, señora, sólo queda una cosa lógica por hacer: Robar el cerebro humano de un turco y usarlo para penetrar el escudo que protege a la Tierra.

Mientras tanto, y luego de la mencionada batalla espacial de cuyo nombre no quiero acordarme, nuestros héroes andan por el desierto. Tras luchar contra los esqueletos y toda la explicitada bola, nuestros héroes (me gustó la expresión, más allá de la poca convicción con que lo digo) son apresados por el tipo malo. Pero se escapan, haciendo uso de sus sorprendentes estados físicos (que por otro lado no serían tan sorprendentes de no ser por sus aspectos de viejos reventados, así que no sé si contarlo como mérito) y de una hábil manipulación de las leyes de la física, como una especie de Neo/Abogado. Ni siquiera intentaré describir alguna de las cosas increíblemente estúpidas que logran hacer. La mayoría de sus acrobacias requieren que el enemigo comprenda lo que intentan hacer y les tome lástima, luego de lo cual se tirará al suelo voluntariamente para que los turcos conserven la ilusión de que son dos capos de aquéllos.

Redondeemos lo que falta por el bien de la humanidad: A uno de los héroes lo matan. Al otro no. Aquél al que no, pero antes de que maten al que sí, entrena muy duramente con piedras anaranjadas atadas en los pies y pegándole piñas a otras piedras anaranjadas (piñas que curiosamente no las parten en dos; debe haber apagado la vibro-blade que tiene en el puño) y salta. Un montón. En el desierto. Es como si Goku entrenase en Tatooine con Mickey Goldmill porque tiene que derrotar a John Kreese para poder comprar un autobús para los huérfanos del convento. Y creo que he batido mi récord de más referencias distintas en una sola oración.

Hay una escena con unas momias. Recuerdo que es extremadamente graciosa, pero la verdad es que cada vez que la veo me duermo. Y es una reacción infalible, funciona cada vez. Así que no tengo mucho que decir sobre eso.

El Turco que No se Muere (que, por cierto, creo que podría haber sido un mejor título que "El Hombre que Salva a la Tierra") llega a un templo Bektasi (sí, al parecer es un cacho de la Tierra que se desprendió y cayó en este planeta desconocido - y guarda que no estoy inventando nada). Allí encuentra a una especie de viejo. Bah, "una especie". Creo que es seguro suponer que es un viejo de los verdaderos. Pero como sea, lo importante no es el viejo o el sermón de diez minutos acerca de Haci Bektash Velí (por cierto, la propaganda religiosa menos disimulada de la historia, y lo dice alguien que leyó "Ami, El Niño de las Estrellas"), sino que en el templo, nuestro turco halla una espada de cartón pintada de dorado y además encuentra UN CEREBRO HUMANO, SEÑORA!!!

En efecto, nuestro héroe encuentra un cerebro (aparentemente de oro, guarda) y una espada, también de oro (hecha, según el viejo, con una montaña toda derretida por unos turcos... Ni siquiera voy a comentar acerca de eso). Un mérito que tiene esta película es que para esta altura uno ha visto cosas tan desastrosas que ni se sorprende cuando el turco agarra y funde la espada y el cerebro para fabricarse unos guantes de oro con los que puede pegarle al hechicero malo hasta que se parte en dos (y de verdad se parte en dos). El turco parte también algunos peluches rojos más y listo.

En fin. Podría escribir para siempre y no lograría describir con palabras lo mala que es esta película.

No se me malinterprete, guarda. Es una de las cosas más divertidas que un humano tiene la posibilidad de ver en toda su vida. Es increíblemente graciosa. La recomiendo particularmente para reuniones con amigos propensos a la carcajada.

Dato importante: Y además aprendí que en Turquía todo es naranja. Y que al parecer, derretir las cosas en turco las vuelve grosísimas.

Como sea, nada que pueda decir ilustrará lo desastrosa que es-- AAHHH! Ahí está, "Desastrosa". Eso. Es un DESASTRE. Y todo en caps, mirá.

Bien bien... Sabía que si me ponía a escribir sobre esta película iba a sentir la impotencia e insatisfacción de quedarme corto con lo ridíc--RIDÍCULA también!..

Eso es, ése es mi juicio definitivo. Dos palabras: Es Desastrosa y Ridícula!... Y divertida.

Bué, tres. Es Desastrosa, Ridícula y Divertida.

Y naranja. Pero la puch...

Bueno, ahí está. Es desastrosa, ridícula, divertida y naranja.

Sin duda, una de mis películas favoritas. La recomiendo muchísimo.

Bueno, se despide, frustrado por no poder deletrear realísticamente semejante Dünyayez, el Dr. Agropio "TLDR" Fallaver.

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Próxima entrega de Agropio: Dark Night of the Scarecrow.

10 de octubre de 2007

Posteo inaugural.

Acá comienza una nueva era. Más precisamente, ésta.

Naturalmente, el propósito de este blog será tener las reviews de películas malas/raras que antes se encontraban (y que aún estarán, qué sé yo) en el fotolog. Y si bien no tengo absolutamente nada para postear por ahora, y de hecho esto probablemente sólo será leído una vez que ya no sea lo único, no podía dejar el coso vacío. Daba cosa.

Guarda: Si bien el concepto de lo que será esto no difiere en lo más mínimo de lo que había en el fotolog, la verdadera idea
 de hacer un blog pertenece al señor Jorge (aplausos, loco!), ya que fue él el que dijo la palabra "blog de reviews de películas" (sí, es una sola palabra).

Curiosamente, el identificador de blog "eksplosivadiareo" estaba disponible. Me siento infinitamente afortunado.